La cizalladura (windshear) es un cambio brusco de viento en poca distancia, y como el ala vive de su velocidad respecto al aire, ese cambio se convierte en un tirón instantáneo de velocidad aerodinámica, para bien un segundo y para mal el siguiente. En Procedimientos operacionales se examina su origen, su secuencia en aproximación y la respuesta correcta.
Dónde vive
- Convección: la reina. Tormentas y chubascos generan frentes de racha kilómetros por delante y microrráfagas debajo, columnas descendentes que revientan contra el suelo abriéndose en estrella. No hace falta estar dentro de la célula: su vecindario basta.
- Frentes (repaso): el cambio de masa de aire es, literalmente, un cambio de viento.
- Inversiones nocturnas con chorro bajo: calma pegada al suelo y viento fuerte justo encima, el ascensor sorpresa del amanecer.
- Terreno y obstáculos: hangares, arboledas y relieve fabrican cizalladura artesanal en corta final.
La secuencia que mata (y que el examen describe)
Cruzando una microrráfaga en final:
- Primero, viento en cara creciente: la indicada sube, el avión flota por encima de senda, y la tentación es reducir potencia.
- Después, la descendencia: el aire te empuja hacia abajo.
- Al final, viento en cola: la indicada se desploma con el motor reducido de la fase 1, cerca del suelo y de la pérdida.
La trampa es psicológica: el fenómeno empieza pareciendo bueno. Por eso la ganancia anómala de velocidad en final es tan señal de alarma como la pérdida.
La gestión correcta
- Anticipar: METAR/TAF con tormentas o chubascos cerca, avisos de otros tráficos, humo y mangas contándose historias distintas. Con convección encima del campo, la mejor maniobra es esperar en tierra o en aire.
- Configurar margen: el manual del avión puede prever incrementos de velocidad de aproximación con rachas, con criterio, porque velocidad de más también es pista de más.
- Reaccionar pronto: desviaciones anómalas de indicada o senda → motor y al aire, sin regatear. Y si el encuentro ya se ha producido, procedimiento de escape del avión: potencia máxima, actitud o guía prescrita por el manual y configuración inicialmente intacta. En despegue, si la cizalladura se anuncia antes de rodar: no despegar.
- Notificar: tu informe de cizalladura vale oro para el siguiente en final.
Así se pregunta en el examen
En corta final, un avión experimenta un aumento repentino de la velocidad indicada y tendencia a irse por encima de la senda. En presencia de convección, esto sugiere:
a) Condiciones favorables: continuar reduciendo potencia
b) La primera fase de una posible cizalladura/microrráfaga, cuya continuación puede ser pérdida severa de velocidad: valorar motor y al aire
c) Un fallo del anemómetro
d) Efecto suelo prematuroRespuesta correcta: b). La ganancia inicial es el prólogo clásico de la secuencia cara→descendencia→cola. Tratarla como “regalo” y reducir potencia es exactamente el guion del accidente; la respuesta profesional es sospechar, escapar temprano con motor y al aire y, si el encuentro ya está encima, volar el procedimiento de escape del manual: potencia máxima y actitud prescrita.
Cómo fijarlo
Aprende la secuencia de la microrráfaga como historia en tres actos y la regla de oro (anómalo en final = motor y al aire). Practica en los test de Procedimientos y cierra la asignatura con volar, navegar, comunicar, la doctrina que ordena todas las emergencias.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la cizalladura del viento?
Un cambio brusco de la velocidad y/o dirección del viento en poca distancia, horizontal o vertical. Su peligro: altera de golpe la velocidad aerodinámica del avión - y en aproximación o despegue no hay altura para digerir sorpresas.
¿Dónde es más probable encontrarla?
Alrededor de tormentas y chubascos (frentes de racha y microrráfagas), en frentes activos, con inversiones de temperatura a baja altura y por efectos locales del terreno u obstáculos. Tormenta cerca del aeródromo = cizalladura hasta demostrar lo contrario.
¿Qué es una microrráfaga?
Una columna de aire descendente intensa y muy localizada bajo una célula convectiva que, al golpear el suelo, se abre en todas direcciones. Cruzarla en final encadena viento en cara → descendencia → viento en cola: la secuencia más letal del fenómeno.
¿Cuál es la respuesta correcta ante cizalladura en aproximación?
Ante los indicios, motor y al aire sin dudarlo: la decisión temprana es la maniobra preventiva. Si la microrráfaga ya te ha atrapado, aplica el procedimiento de escape del manual de tu avión: potencia máxima, la actitud o guía prescrita y, en principio, la configuración intacta hasta salir.